miércoles, 24 de septiembre de 2014

Son las 23:19 de un miércoles por la noche y parece que mi vida tal y como la conocía se ha terminado. No os asustéis no me ha pasado nada grave pero ¿qué es la vida sin un poco de drama? Solo resulta que este desastre de persona que soy yo no va a ir este año a la universidad. Ya veis el drama. Resulta que no ofertan ninguna carrera que me interese para los pobres mortales que nos examinamos en septiembre. Duele, pero que yo sepa el mundo sigue adelante.
¿Estoy asustada? Oh, dios, ni os lo podéis imaginar. No tengo ni pajolera idea de qué va a pasar con mi vida. Pero bueno, la vida sigue y yo no tengo intención de quedarme atrás. Así que aquí está el plan: descubrir qué narices quiero hacer con mi puñetera vida.
He cambiado mucho. He cambiado desde que escribí mi patética primera entrada aquí y he cambiado desde que escribí mi patética última entrada en julio. Ya no sé qué quiero pero creo que va siendo hora de que lo averigüe. Y si tengo que poner mi vida patas arriba pues se hace y punto.
Y ahora son las 23:41 y la verdad es que he tardado más de lo que pensaba en escribir esta tontería. Pero, eh, no tengo otra cosa mejor que hacer así que creo que vais a tener que soportarme un poco más.Y mañana saldrá el sol y será un nuevo día y me olvidaré de lo mal que lo he pasado hoy. O por lo menos eso espero.