sábado, 23 de marzo de 2013

De besos calientes en noches frías.

Scarlet escaneó la habitación en su busca. Finalmente lo localizó en el otro extremo de la habitación, hablando con un par de chicos. Mantuvo sus ojos sobre él hasta que le correspondió la mirada. Scarlet apuró su bebida y, dejando la copa vacía en la barra, se dirigió a uno de los sillones vacíos que había en la zona más apartada de la fiesta. No tuvo que esperar mucho hasta que la figura de Eric se le acercó y le ofreció otra copa. Justo como ella había planeado. Ella la aceptó de buen gusto. Justo como él había planeado. Simplemente se sentaron juntos en aquél sofá, sin decir nada, mientras Eric acariciaba la pierna de Scarlet lentamente. Ninguno de los dos necesita pronunciar una sola palabra para saber lo que pensaba el otro. Los dos eran iguales. Él, mujeriego y narcisista; y ella, fría y manipuladora. Pero ambos se querían, se aceptaban como solo podían quererse y aceptarse en aquella sociedad llena de lujo, rumores y mentiras. Mientras Eric dibujaba formas sobre su pierna que ella no podía identificar, Scarlet recordó todo lo que habían pasado. Recordó traiciones, celos, rumores y mentiras. Discusiones con amigos y familiares. Y discusiones con él, porque eran almas gemelas, pero aun así peleaban. Pero no todo habían sido malos momentos. Recordó besos y caricias. Susurros y promesas. Miradas que significan "me encantas", nunca habían dicho "te quiero". Noches enredados entre las sábanas y noches perdidos entre las luces de la ciudad. Recordó la parte de atrás de la limusina de él donde tantas veces se habían besado; y aquél cabaret donde ella había bailado para él, porque la había retado a subirse al escenario. Recuerdos de besos calientes en noches frías.
Si algo estaba claro es que Scarlet y Eric se querían. Ellos lo sabían pero no querían admitirlo en voz alta. Porque para ellos el amor era un juego. Y admitirlo no marcaría un principio, marcaría un final. Porque ellos no eran una pareja normal. Y eso Scarlet lo sabía cuando sacó a Eric de la habitación. Quizá perdiese el vestido aquella noche, pero no estaba dispuesta a perderlo a él.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Simplemente todos deberiamos poder disfrutar de un amor perfecto como el de ellos ♥ Gran entrada ;3 By I.

paula dijo...

últimamente tus entradas suben de todo Lu~ mola