domingo, 25 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad! - Amigo Invisible

Lo primero de todo... ¡Feliz Navidad chicas! (me pondría a cantar villancicos, pero tengo la garganta hecha mierda, así que lo dejamos para otro día). ¿Que tal se ha portado con vosotras Santa Claus/Papa Noel/El señor que viste de rojo?
 (One Direction os desea también una feliz navidad)
(Esto os lo explico en la próxima entrada, lo juro)

Bueno, continuemos...
Este año, igual que el pasado, y (probablemente) igual que este que viene, me apunté al amigo invisible bloggero que organizan en Alma con arte.
Y mi amiga invisible es... (redoble de tambores imaginario)
Kate PB
Después de comerme la cabeza pensando que regalarte... he escrito un mini (pero mini mini mini) relato, dedicado a ti. (Sinceramente, después de darle mil millones de vueltas sigue sin parecerme lo suficientemente bueno, pero no se hacerlo mejor). Así que, ahí lo tienes:

Kate estaba sentada frente a su ordenador, mirando las fotos que había hecho aquella tarde. Lo único que quería era retroceder en el tiempo, y haber estado con él. Deseaba haber rozado sus labios con los suyos una vez más, deseaba haberle abrazado durante otro segundo eterno. Deseaba haberle dicho que se quedara con ella. Y sobre todo deseaba no haberlo encontrado besando a aquella chica. Pero ella no pudo hacer nada. Y él se fue y la dejó llorando.
Ahora, Kate, sentada en su cama, viendo esas fotos en su portátil y comiendo helado para ahogar las penas, deseó haberle dicho la verdad.
Deseó haberle dicho que le quería...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Busqueda sin sentido

Dicen que si quieres algo debes buscarlo. ¿Qué es lo que buscas?
Puedes bajar al fondo del mar, y encontrarás peces preciosos y maravillas que nunca imaginaste.
Puedes subir en globo, y encontrarás a las nubes deseosas de jugar contigo.
Puedes buscar en playas desiertas, o en las que se llenan de gente.
Puedes buscar en los bosques perdidos de nadie sabe dónde.
Puedes mirar bajo la cama y dentro de los armarios.
Puedes mirar en el alma de todo el que conoces.
Puedes mirar en un libro, o n miles de ellos.
O quizá en el café de la esquina, ese tan tranquilo.
Puedes mirar en una canción.
Puedes mirar donde quieras.
Pero hay ciertas cosas, las que se quieren de verdad, que no encontrarás por ningún lado.
Y para encontrarlas... debes dejar de buscar.